A camino de Córdoba 2018, AUGM analiza nuevos ingresos

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Rectores, académicos e investigadores de 31 universidades públicas de la región participan en Montevideo en el seminario «Una mirada hacia el futuro de la Educación Superior» que se desarrolla hasta este martes en el Paraninfo, en conmemoración del 25° aniversario de la Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM).

La AUGM es una red creada en 1991 que reúne a universidades públicas, autónomas y autogobernadas de países del Cono Sur que comparten vocaciones, similitudes en sus estructuras académicas y equivalencia en sus niveles de servicios. Juntas desarrollan actividades de cooperación, programas de movilidad, y un trabajo académico en diferentes áreas del conocimiento.

En la apertura del Seminario este lunes, el rector de la Universidad de la República (Udelar), Roberto Markarian adelantó que hay acuerdo entre las universidades para el ingreso de nuevas instituciones, y destacó la presencia de tres ex rectores -Jorge Brovetto, Rafael Guarga y Rodrigo Arocena-, como representativa de la «continuidad del apoyo institucional» de la Udelar a AUGM. Además de Markarian intervinieron la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, y el presidente de AUGM y rector de la Universidad de Santiago de Chile, Juan Manuel Zolezzi. También acompañaron en la mesa el rector de la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca (Bolivia), Eduardo Rivero Zurita, y el secretario ejecutivo de AUGM, Álvaro Maglia.

La ministra Muñoz recordó que 54 % de los estudiantes de la Udelar provienen de familias en las que ninguno de sus integrantes había logrado acceder a la educación superior. Actualmente son 120.000 y «queremos que en el futuro sean muchos más», alentó. «Para nosotros es un orgullo porque nos habla de la democratización de la enseñanza universitaria en Uruguay: la Udelar ha hecho un gran proceso de descentralización que ayuda a la formación de ciudadanía, tratando de que distintas carreras puedan cursarse en su totalidad en el interior del país».

Muñoz dijo que el desarrollo del país «va indisolublemente ligado al desarrollo de las capacidades científicas, tecnológicas e innovadoras de la población», y que «con tres millones y poco de habitantes Uruguay tiene que apostar fuertemente a la capacidad de su gente». En este sentido, «estudiando fenómenos sociológicos, científicos y tecnológicos, el aporte de las universidades es insustituíble y sustantivo para el desarrollo de nuestros países». La ministra también hizo un reconocimiento «muy especial» al ex rector Jorge Brovetto, impulsor de AUGM y «uno de los fundadores del Ministerio de Educación y Cultura en la era de la izquierda uruguaya en el gobierno».

Un trabajo académico, serio y comprometido

El presidente de AUGM, Juan Manuel Zolezzi, ubicó el Seminario en la perspectiva de los «casi 100 años de la reforma universitaria iniciada en Córdoba y la víspera de la próxima conferencia regional de Educación Superior en 2018: tenemos la oportunidad y la obligación de repensar la Educación Superior de manera que las universidades seamos verdaderos agentes del desarrollo latinoamericano, considerando los desafíos que nos presenta el contexto global actual y futuro», desafió.

En estos 25 años, AUGM se convirtió en la organización universitaria «con mayor prestigio y más activa en términos de cooperación multilateral en Latinoamérica». Zolezzi recordó que el conjunto de países involucrados en la Asociación a través de sus universidades públicas suman cerca de 270 millones de habitantes. AUGM movilizó «casi 5.000 estudiantes de pregrado en los últimos 13 años, 225 de posgrado en los últimos cuatro, y entre 500/700 participantes en sus jornadas anuales de jóvenes investigadores». El resultado «es producto de un trabajo académico, serio, comprometido, estable, que se ha complementado con una tarea no menos importante: el desarrollo de una política constante de defensa de la educación superior pública como un bien público y social».

El rector chileno recordó que en los últimos 20 años «los procesos de mercantilización y privatización se han profundizado», y que en el mismo período AUGM participó activamente en el debate de la educación superior, notoriamente en la conferencia regional de 2008 en Cartagena de Indias y en la conferencia mundial de Unesco en 2009 en París que «la consagró como un derecho y un bien público». Hoy «nos preparamos para seguir avanzando en esta dirección con el paso firme que nos permite la certeza de que para intervenir en los movimientos en curso nuestras instituciones deben impulsar decididamente su propia transformación», concluyó.

Desafíos muy fuertes

El rector de la Udelar dijo que los desafíos que se enfrentan son «muy fuertes». Para apoyar su intervención este martes en la mesa redonda «Hacia la Conferencia Regional de Educación Superior 2018» que cierra el seminario, encomendó a dos especialistas en materia educativa internacional, Jorge Landinelli y Lincoln Bizzozero, la redacción de documentos que «arrojan luz sobre los problemas centrales». El trabajo de Jorge Landinelli es un informe en que se analizan las circunstancias en que se desarrollaron las conferencias regionales y las mundiales con especial preocupación en su impacto en la región. El trabajo de Lincoln Bizzozero con Nicolás Pose analiza la evolución de las propuestas sobre educación superior realizadas por los organismos internacionales en las últimas décadas.

Estos trabajos y «diversas discusiones que hemos mantenido con los autores y otros referentes nacionales me han llevado a la conclusión de que AUGM debe involucrarse muy fuertemente en la elaboración de otros análisis y documentos que iluminen las discusiones de la Conferencia de 2018, y tomar un papel activo en su preparación», anunció Markarian. «Teniendo en cuenta las temáticas analizadas en el libro Tendencias de la Educación Superior en América Latina y el Caribe (2008), creo conveniente promover junto con IESALC la elaboración de un mapa estadístico de la educación superior en la región, y un libro de muchos autores y con enfoque interdisciplinario cuyos capítulos básicos podrían referirse a los siguientes aspectos de la educación superior en la región y en el mundo: diversificación, segmentación y privatización; integración, globalización e internacionalización; enseñanza: evaluación, acreditación, rankings; creación de conocimiento: evaluación, políticas de patentes».

En la mesa de cierre del Seminario intervendrán también el rector de la Universidad Nacional de Córdoba, Hugo Juri, el rector de la Universidad Federal de Río de Janeiro, Roberto Leher, y el director del Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe, Pedro Henríquez-Guajardo. Los comentarios estarán a cargo del ex rector de la Udelar, Rafael Guarga.

 

Fuente: Portal de la Unidad de Comunicación de la Universidad de la República, 5/9/2016

Reforma de Córdoba y AUGM: En defensa del bien público

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«La educación superior como bien público», fue el título de la presentación del experto en el tema Marco Antonio Dias, en el seminario que conmemora los 25 años de la Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM). En su opinión, las tendencias mundiales son contrarias a esa dirección, por eso alentó a fortalecer la integración regional a partir del vínculo entre sus universidades: «sin esta unión nuestra región no va a poder sobrevivir», advirtió.

Dias es consultor internacional en el campo de la educación superior (ES), fue director de la División de ES de la Unesco entre 1981 y 1999, por tanto no solamente conoce de cerca su evolución en las últimas décadas, también fue testigo de la creación y el desarrollo de la AUGM. «Es una de las mejores redes universitarias, no solo a nivel regional sino a nivel mundial», afirmó.

El experto, que fue presentado por la rectora de la Universidad Nacional del Nordeste, Delfina Veiravé, indicó que para hablar del futuro «es bueno mirar al pasado para ver qué hubo de positivo». Desde su posición en la Unesco Dias asistió a la creación del Centro Regional para la ES en América Latina y el Caribe, más tarde Instituto Internacional para la ES en América Latina y el Caribe (IESALC). Fue además responsable de la aplicación del programa Cátedras Unesco y coordinador de la Conferencia Mundial sobre ES de 1998.

Para referirse al presente Dias citó a Carmen García Gaudilla, quien en 2003 advertía que la ES se sentía «acosada por las fuerzas comerciales de tal naturaleza, que están consiguiendo desestabilizar el carácter de bien público que, hasta entonces, era inherente a la educación». Ese mismo año el propio Dias afirmaba en un discurso que nos encontrábamos, en todos los campos, «en una época de oscurantismo», «13 años después no tengo mucho que añadir», dijo este martes, «creo que seguimos viviendo en una época de oscurantismo, en particular en nuestra región. El Consenso de Washington destruye las economías y aún después de la crisis financiera de 2008, sigue siendo impuesto en todos los continentes», lamentó, «gobiernos teóricamente democráticos se someten a las reglas del mercado, y transforman todo, incluso la educación, en un negocio rentable, abandonando su sentido social».

Igualdad, continuidad, adaptabilidad

Con el objetivo de sostener esta tendencia, en los últimos decenios se ha venido consolidando un pensamiento único en el campo la ES, destacó, que «intenta imponer el difusionismo y teoría de la modernización». Esta teoría se basa en un presupuesto etnocéntrico occidental, que considera que las formas de organización de las sociedades deben ser universales, sin tener en cuenta la diversidad cultural o la formación histórica de los pueblos, y asume que el único modelo válido de universidad es el desarrollado por las grandes instituciones de Occidente. «Esta ideología penetra todo», afirmó, e incluso las organizaciones que continúan postulando en la teoría una visión más humanista, aceptan que la comercialización invada todo. Dias planteó que en relación con la ES, últimamente la Unesco ha aplicado criterios «más adaptados a una organización de paises ricos que a sus principios históricos», su prioridad «tiene que ser la colaboración para desarrollar la educación en el mundo entero, apoyando a los países que más lo necesitan».

Dias explicó que la noción de servicio público se basa en tres principios: la igualdad -todos tienen el mismo derecho a acceder a estos servicios-, la continuidad o permanencia, y la adaptabilidad a la evolución de la sociedad. Hay dos formas fundamentales de concebir universidades, expresó: «como servicio público prestado por los gobiernos o por instituciones que tienen concesión o delegación para ello», o bien «como empresas organizadas para vender productos a quienes pueden pagarlos, donde los estudiantes son vistos como clientes». En la Conferencia Mundial de 1998 prevaleció la primera, acotó.

Sin embargo hay quienes sostienen «que las universidades públicas solamente benefician a una élite», dijo. En relación a esta idea citó un estudio de la década de los noventa que analiza las características de la población estudiantil en la Universidad Estatal de Campinas, y que encontró que más de la mitad de los jóvenes provenían de familias de clase media o baja. Dias se refirió a estudios más recientes, realizados también en Brasil, pero enfocados en la distribución de la matrícula entre las universidades públicas y las privadas: en 2012 el 27% se concentraban en instituciones públicas y 73% en las privadas. Añadió que actualmente se puede verificar en Brasil que más del 80% de las instituciones de enseñanza superior tienen fines lucrativos y son mantenidas por empresas y grupos económicos poderosos, nacionales o extranjeros. «¿Qué tipo de ciudadanos están formando las universidades brasileñas?», cuestionó.

Trampas en el horizonte

Dias advirtió que en el plano internacional ocurren procesos «aparentemente autónomos», que van en la misma dirección. Entre ellos mencionó el Acuerdo General de Comercio de Servicios de la Organización Mundial de Comercio, (GATS por sus iniciales en inglés) «que transforma la enseñanza superior en mercadería», y el Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA, por sus inciciales en inglés), «que es peor, porque liquida toda posibilidad de considerar a la ES como bien público, es un clon depravado del GATS», aseguró. Entre las herramientas que pueden sostener la mercantilización de la enseñanza incluyó el proceso de Boloña, «útil para la uniformización de procedimientos en Europa, pero que puede convertirse en un instrumento de dominación si es implantado en regiones en desarrollo como América Latina o África», y los sistemas de ranking de universidades basados en criterios que se ajustan sobre todo a países desarrollados.

En un tono similar, lamentó la publicación de un documento de la Unesco en 2015, titulado Repensando la educación. ¿Rumbo a un bien común global?. El texto «es tramposo», expresó, «porque su objetivo es probar que el concepto de la ES como bien público “no alcanza unanimidad”», y plantea que en realidad predominan los principios de comercialización de la educación. Dias indicó que el concepto de «bien común» ha sido introducido por economistas de la Unión Europea para sustituir el de «bien público», que para ellos alude directamente a políticas públicas o estatales. Para el experto esa transformación conceptual no puede ser considerada inocente, y menos cuando se le adiciona el adjetivo «global», el cambio es una «embestida violenta contra la ES como bien público», aseguró.

Para finalizar recordó a Deodoro Roca, uno de los líderes de la Reforma de Córdoba de 1918, a quien se le atribuyen los dichos: «la reforma no fue importante para las universidades, solo sirvió para aproximar las repúblicas de América Latina». «Yo no estoy de acuerdo», dijo Dias, «estuve en París en 1968 como estudiante y escribí los principios de Córdoba en los muros de la Sorbonna, Córdoba estaba presente también en la declaraciones de la Conferencia Mundial de 1998». Si la reforma consiguió reunir a los países de América Latina fue más que provechosa, señaló, hoy hay en la región varias iniciativas de integración, incluyendo el Mercosur, con todas sus dificultades. Si el centenario de Córdoba vuelve a dar fuerza a esa integración, entonces tendrá «un éxito extraordinario», enfatizó, «es lo que tiene que lograr: sin esta unión nuestra región no va a poder sobrevivir, estoy seguro que esta unión real va a venir, no para mi generación, nosotros no estaremos, pero es condición para la sobrevivencia de nuestra región. Por favor tengan esto en cuenta al conmemorar el centenario de Córdoba», demandó.

 

Fuente: Portal de la Unidad de Comunicación de la Universidad de la República, 6/9/2016